Nestlé es una de las compañías de alimentos y bebidas más grandes y reconocidas del planeta. Marcas como KitKat, Nescafé, Maggi y Nespresso forman parte de millones de hogares, pero detrás de ese enorme imperio también existe una larga historia de controversias.
Una de las más conocidas comenzó en los años 70, cuando Nestlé fue acusada de promover de forma agresiva sustitutos de leche materna en países en desarrollo. La polémica provocó un boicot internacional y contribuyó a impulsar nuevas reglas de la Organización Mundial de la Salud para regular la comercialización de fórmulas infantiles.
Otro de los temas más delicados ha sido el trabajo infantil en las cadenas de suministro de cacao en África occidental. Distintas investigaciones y organizaciones han documentado riesgos de explotación y abusos laborales en ese sector. La propia compañía ha reconocido que el trabajo infantil sigue siendo un riesgo dentro de su cadena de suministro.
El manejo del agua también ha generado críticas. Comunidades y activistas han acusado durante años a Nestlé de extraer agua de distintas regiones para después embotellarla y comercializarla, lo que ha abierto debates sobre el uso privado de un recurso básico.
En 2015, la compañía enfrentó otro escándalo importante en India con los productos Maggi. Autoridades retiraron del mercado distintas presentaciones por cuestionamientos relacionados con niveles de plomo. Nestlé suspendió temporalmente las ventas y destruyó miles de toneladas de producto antes de volver al mercado tras nuevos análisis y procesos legales.
La cadena de suministro de aceite de palma también ha sido señalada. Organizaciones ambientales y laborales han relacionado a algunos proveedores con deforestación y posibles violaciones a derechos laborales en países como Indonesia y Malasia.
A esto se suma la contaminación por plástico. Nestlé aparece recurrentemente entre las multinacionales cuestionadas por organizaciones ambientales debido al volumen de envases desechables asociados a sus productos y al impacto que estos generan.
Más recientemente, entre 2025 y 2026, la compañía retiró lotes de fórmula infantil en distintos países por riesgo de contaminación con cereulida, una toxina que puede provocar vómitos y otros síntomas.
Y el iceberg no termina ahí. Durante décadas también se han acumulado disputas sindicales, cuestionamientos sobre cadenas de café, controversias ambientales y acusaciones relacionadas con distintas prácticas comerciales.
Nestlé sigue siendo una de las compañías más poderosas de la industria alimentaria global, pero su historia también está marcada por polémicas que han puesto bajo escrutinio la forma en que produce, comercializa y obtiene algunas de las materias primas que sostienen su negocio.
Detrás de algunas de las marcas más famosas del mundo hay una historia mucho menos dulce: más de medio siglo de controversias que todavía siguen acompañando a Nestlé.

















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