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27 millones en campaña de Andy López Beltrán.

Morena quedó bajo presión tras revelarse que su campaña nacional de afiliación “Somos Millones. Súmate a Morena”, impulsada por la dirigencia del partido y operada en la práctica por la estructura encabezada por Andy López Beltrán, acumuló hasta marzo de 2026 un gasto de 27 millones 159 mil 613 pesos, de acuerdo con un oficio interno citado en reportes periodísticos recientes.

El dato desató polémica no solo por el tamaño del desembolso, sino por lo que representa políticamente. La campaña fue diseñada para fortalecer la estructura territorial de Morena y empujar una meta de afiliación masiva rumbo a los próximos procesos electorales. Según los reportes publicados, el dinero se destinó a promoción, instalación de módulos, difusión y operación en distintos puntos del país, en una estrategia que buscó consolidar al partido a escala nacional.

Pero el punto que más ha encendido el debate es la comparación con rubros públicos sensibles. El monto gastado por Morena es mayor que el presupuesto federal de 2026 asignado al programa “Servicios de atención a la salud mental y prevención de las adicciones”, que el PEF identifica con 18 millones 344 mil 34 pesos. La diferencia es políticamente explosiva: un partido en el poder habría destinado más dinero a una campaña de afiliación que el gobierno federal a ese programa específico de salud mental.

También se ha difundido que el gasto de Morena rebasa lo destinado al rubro federal de promoción turística. Esa comparación aparece en medios que cubrieron el caso y se cruza con el programa presupuestario F025 “Fomento y promoción de destino turístico” del PEF 2026. Sin embargo, en este punto conviene matizar: el rubro existe y la comparación circula, pero la cifra exacta anual no quedó tan limpia en los extractos presupuestarios recuperados como sí ocurrió con salud mental. Por eso, ese contraste funciona mejor como señal política que como dato cerrado.

El otro eje de la polémica son los resultados de Morena en 2025. Por ejemplo en Durango capital, donde Andy López Beltrán operó, su candidato se fue hasta el tercer lugar, dejando en evidencia su falta de oficio político y dejando claro que el dinero, no lo es todo.

La contradicción con el discurso de austeridad también quedó en el centro de la discusión pública. Morena ha construido buena parte de su identidad alrededor del combate al dispendio, los privilegios y el uso faccioso de los recursos. Por eso, la revelación de un gasto de más de 27 millones de pesos en una campaña de afiliación abre una pregunta incómoda para el partido: ¿se trata de una estrategia legítima de organización interna o de un exceso difícil de justificar frente a necesidades públicas más urgentes?

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