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Venezuela en vilo 🇻🇪⚠️

Nicolás Maduro se presentó este 5 de enero de 2026 ante una corte federal en Manhattan, Nueva York, en lo que representa un hecho sin precedentes en la historia política reciente de Venezuela. De acuerdo con lo expuesto en la audiencia, el mandatario venezolano y su esposa, Cilia Flores, fueron detenidos y trasladados a Estados Unidos tras una operación ejecutada por fuerzas estadounidenses.

La comparecencia tuvo lugar en el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, ante el juez Alvin Hellerstein. Durante la sesión, Maduro se declaró no culpable de los cargos en su contra y sostuvo que continúa siendo el presidente de su país. Además, afirmó que su detención fue una captura forzada y la calificó como un secuestro.

La acusación federal incluye delitos graves como narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y cargos relacionados con el tráfico de armas, entre ellos el uso de ametralladoras y dispositivos destructivos, según lo expuesto por la fiscalía estadounidense.

En esta primera fase del proceso, la corte revisó las formalidades del caso: lectura de cargos, situación legal de los acusados, condiciones de custodia y los próximos pasos procesales. La audiencia fue breve y tanto Maduro como Flores permanecen detenidos mientras avanza el procedimiento judicial.

La defensa del mandatario argumentó que, al tratarse de un jefe de Estado, debería aplicar el principio de inmunidad, mientras que el gobierno de Estados Unidos sostiene que no reconoce a Maduro como presidente legítimo de Venezuela, lo que abre un choque legal y diplomático de alto nivel.

El operativo fue defendido públicamente por Donald Trump, quien difundió un mensaje justificando la captura y las acusaciones presentadas. Por su parte, Maduro declaró en video que se considera un “prisionero de guerra” y reiteró su inocencia.

En Venezuela, la reacción fue inmediata. Se reportaron tensiones internas, pronunciamientos oficiales, refuerzo de seguridad y protestas políticas. Medios locales informaron que Delcy Rodríguez condenó la detención en un contexto de creciente inestabilidad. A nivel social, las reacciones de los venezolanos se mostraron divididas entre quienes celebran la captura y quienes la consideran una agresión internacional.

El caso mantiene a Venezuela —y a la comunidad internacional— en vilo, a la espera de las siguientes decisiones judiciales y de sus implicaciones políticas y diplomáticas.

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