La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, enfrenta una nueva controversia luego de que el periodista Héctor de Mauleón difundiera un audio atribuido a la mandataria estatal, en el que se habla sobre acercamientos con autoridades de Estados Unidos en medio de la polémica por la revocación de su visa.
La grabación, publicada en la columna del periodista, rápidamente generó especulaciones sobre la posibilidad de que la gobernadora estuviera buscando algún tipo de acuerdo con agencias estadounidenses. La controversia escaló aún más cuando la propia Marina del Pilar reconoció la autenticidad del audio, aunque rechazó categóricamente cualquier interpretación relacionada con negociaciones indebidas.
De acuerdo con la publicación de De Mauleón, la conversación hace referencia a gestiones realizadas para acercarse a autoridades estadounidenses. Sin embargo, la mandataria sostiene que dichas acciones forman parte únicamente de un proceso legal para intentar aclarar su situación migratoria y recuperar la visa que le fue retirada por el gobierno de Estados Unidos.
El contexto político resulta particularmente delicado. La revocación de la visa no solo afectó a Marina del Pilar, sino también a su entonces esposo, Carlos Torres. Hasta el momento, ninguna autoridad estadounidense ha hecho públicos los motivos específicos de esa decisión, lo que ha alimentado versiones y especulaciones en el ámbito político.
La gobernadora ha insistido en que no existe ningún “acuerdo en lo oscurito”, ni investigación formal en su contra de la que tenga conocimiento. También ha reiterado que no ha cometido ninguna irregularidad y que su único objetivo es lograr que las autoridades estadounidenses reconsideren la medida.
Sin embargo, la filtración del audio abrió una nueva discusión política. Diversos críticos cuestionan por qué una gobernadora en funciones requiere intermediarios o gestiones especiales para acercarse a autoridades estadounidenses, especialmente cuando no existe información pública que explique las razones de la cancelación de su visa.
Más allá de las explicaciones oficiales, el episodio volvió a colocar a Marina del Pilar bajo presión política. La polémica no radica únicamente en el contenido del audio, sino en el contexto en el que surge y en las interrogantes que deja abiertas. Porque, aunque la gobernadora insiste en que no debe nada, la filtración volvió a encender las dudas sobre un tema que hasta ahora continúa sin respuestas claras.

















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