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Morena pone a prueba sus filtros en Sinaloa

Morena abrió formalmente la carrera rumbo a la gubernatura de Sinaloa en 2027, pero uno de los registros que más atención ha generado es el de Omar Alejandro López Campos, un perfil estrechamente ligado al grupo político del gobernador Rubén Rocha Moya y que llega en medio de la polémica que rodea al llamado “caso Sinaloa”.

López Campos se desempeñaba hasta hace unos días como secretario de Bienestar y Desarrollo Sustentable del gobierno estatal. Tras separarse del cargo, formalizó su intención de competir por la candidatura morenista para suceder a Rocha Moya.

Su nombre no ha pasado desapercibido debido a sus vínculos políticos. Además de formar parte del círculo cercano del actual gobernador, López Campos es suplente del senador Enrique Inzunza, considerado uno de los principales operadores políticos del grupo gobernante en la entidad.

La polémica crece por el contexto que vive Sinaloa. En meses recientes, diversas investigaciones y reportes periodísticos han señalado que autoridades estadounidenses mantienen señalamientos contra funcionarios y figuras cercanas al poder político sinaloense por presuntos vínculos con el narcotráfico y con la facción de Los Chapitos. Entre los nombres mencionados públicamente se encuentran Rubén Rocha Moya y Enrique Inzunza, quienes han rechazado cualquier irregularidad.

Aunque la candidatura de Morena aún no está definida y el partido deberá realizar encuestas y aplicar sus procesos internos, el registro de López Campos coloca bajo los reflectores los filtros éticos anunciados por la dirigencia nacional para seleccionar a sus aspirantes.

Sinaloa se ha convertido en una de las entidades políticamente más sensibles para Morena. No solo por la importancia electoral del estado, sino porque ahí el discurso de combate a la corrupción y de “no somos iguales” tendrá que enfrentarse a cuestionamientos, vínculos políticos y señalamientos que han escalado incluso al ámbito internacional.

Por ello, la discusión de fondo no gira únicamente en torno a quién será el candidato, sino a si Morena estará dispuesto a aplicar los mismos estándares de revisión y escrutinio a sus propios cuadros.

La contienda apenas comienza, pero en Sinaloa la selección del candidato podría convertirse en una prueba clave para la credibilidad del partido gobernante.

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