El Puente Nichupté fue presentado como una solución histórica para la movilidad de Cancún, una obra pensada para conectar la zona urbana con la Zona Hotelera y aliviar uno de los problemas más constantes de la ciudad. Pero detrás de la inauguración también hay una larga lista de alertas: sobrecostos, retrasos, impacto ambiental, observaciones de la Auditoría Superior de la Federación y señalamientos recientes sobre posibles fallas estructurales.
La obra fue adjudicada originalmente por alrededor de 5,570 millones de pesos, pero terminó costando más de 12 mil millones. Es decir, más del doble de lo previsto. Una megaobra que debía presumir eficiencia terminó convertida también en una pregunta incómoda sobre gasto público, planeación y transparencia.
A eso se suman las inconsistencias detectadas por la Auditoría Superior de la Federación por casi 495 millones de pesos, otro golpe a una obra que ya venía cargando dudas. Porque cuando una construcción de este tamaño se dispara en costo, se retrasa y además acumula observaciones, la narrativa de “obra histórica” empieza a competir con otra mucho menos cómoda: la de una obra carísima que todavía tiene demasiado que explicar.
El impacto ambiental tampoco es menor. El puente atraviesa el sistema lagunar Nichupté, una zona sensible de manglares, selva, fauna y equilibrio hidrológico. Organizaciones y especialistas han advertido riesgos para el ecosistema, desde afectaciones a manglares hasta presión sobre la vida silvestre y la dinámica natural de la laguna. El puente no solo cruzó agua; cruzó una zona ambientalmente delicada.
Y apenas inaugurado, comenzaron nuevos señalamientos. Videos y reportes en redes apuntaron a posibles apuntalamientos provisionales y dudas sobre hundimientos en algunos tramos. Hasta ahora, esos señalamientos no son un dictamen técnico definitivo, pero sí abren una pregunta evidente: ¿por qué una obra recién inaugurada ya genera sospechas sobre su estructura?
El Puente Nichupté prometía resolver un problema real para Cancún. Pero hoy también tiene que explicar otro: por qué una obra tan cara, tan invasiva y tan polémica llegó con tantas alertas desde el arranque.

















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