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Los Backrooms pasaron de ser una creepypasta de internet a convertirse en una película de cine.

La historia de Backrooms no comenzó en Hollywood ni en una gran franquicia de terror, sino en un foro de internet. Todo arrancó en 2019, cuando un usuario publicó en 4chan una imagen de unas oficinas amarillas vacías, iluminadas por luces fluorescentes y con una atmósfera inquietante. La fotografía venía acompañada de una idea perturbadora: si accidentalmente hacías “noclip” fuera de la realidad —un término tomado de los videojuegos para atravesar paredes— terminarías atrapado en los Backrooms, un laberinto infinito sin salida.

La imagen rápidamente se volvió viral porque conectaba con un miedo muy específico relacionado con los llamados “espacios liminales”, lugares que parecen familiares pero generan incomodidad por verse vacíos, silenciosos o fuera de lugar. Pasillos de hoteles, oficinas abandonadas, centros comerciales desiertos o salas de espera comenzaron a formar parte del imaginario colectivo de internet alrededor de los Backrooms.

El fenómeno explotó todavía más en 2022 gracias al trabajo de Kane Parsons, un creador de YouTube que con apenas 16 años publicó una serie de videos estilo “found footage” ambientados dentro de los Backrooms. Sus cortometrajes se volvieron masivos por la calidad de los efectos visuales y por una atmósfera de terror extremadamente realista, acumulando cientos de millones de reproducciones y redefiniendo parte del horror analógico moderno en internet.

Ahora, en 2026, la historia dio el salto definitivo al cine de la mano de [A24](https://a24films.com?utm_source=chatgpt.com), uno de los estudios más importantes del cine de terror contemporáneo. Lo más llamativo es que Kane Parsons no quedó fuera del proyecto, sino que se convirtió oficialmente en el director más joven en la historia del estudio. La película expandirá la mitología de los Backrooms y seguirá a una terapeuta que entra a esa dimensión para buscar a un paciente desaparecido.

Más allá de la película, el fenómeno representa algo raro en la industria actual: una leyenda nacida completamente en internet que logró llegar al cine comercial sin perder a su creador original en el proceso.

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