Advertisement

El Día de Muertos llegó antes a la CDMX: cempasúchil, catrinas y ofrendas para maquillar la urgencia mundialista.

El Día de Muertos llegó antes a la Ciudad de México. No por tradición, sino por urgencia mundialista. A unos días de que la capital reciba reflectores internacionales por el Mundial 2026, el gobierno decidió adelantar una de las postales más mexicanas: el cempasúchil, las catrinas, los alebrijes y hasta una ofrenda dedicada a leyendas del futbol.

La capital adelantó la temporada del cempasúchil para decorar Paseo de la Reforma en pleno junio. La flor que normalmente aparece en octubre y noviembre, como símbolo del Día de Muertos, ahora forma parte del montaje visual para recibir turistas, cámaras y aficionados. Una imagen poderosa, sí, pero también una señal clara de que la ciudad corre contra reloj para verse lista ante el mundo.

La postal, además, tiene su propia contradicción. Aunque muchas plantas pueden cultivarse en Xochimilco, buena parte de las variedades ornamentales de cempasúchil dependen de semillas híbridas importadas, incluso de China o Estados Unidos. Es decir, la flor más mexicana del aparador también carga con una discusión incómoda: se presume identidad nacional mientras el mercado depende cada vez más de insumos extranjeros.

Y la cosa no acaba ahí. El 13 de junio, la CDMX realizará un Gran Desfile Mundialista con catrinas, alebrijes, carros alegóricos y una ofrenda dedicada a leyendas del futbol que ya murieron. La mezcla es tan llamativa como extraña: Mundial, cempasúchil, muertos, tradición y espectáculo puestos al servicio de una ciudad que quiere venderse como sede cultural, festiva y preparada.

El problema no es presumir la cultura mexicana. Al contrario: el Día de Muertos es una de las expresiones más potentes, reconocibles y queridas del país. El problema es usarla como escenografía mientras la capital sigue entre obras de última hora, fallas de transporte, infraestructura cuestionada y maquillaje urbano para llegar bien a la foto mundialista.

La Ciudad de México quiere recibir al mundo con flores, catrinas y desfile. Pero la pregunta sigue viva: ¿la capital está realmente lista para recibir a miles de visitantes o solo la están arreglando para que parezca lista frente a las cámaras?

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *