Hace 30 años, muchas de las grandes amenazas para la salud en México estaban relacionadas con enfermedades infecciosas, desnutrición, falta de vacunas, mortalidad infantil, agua contaminada y pobreza extrema. Hoy, el mapa cambió. El país no dejó de enfermarse, pero sí cambió de enemigo: ahora la crisis más fuerte viene de enfermedades crónicas como diabetes, obesidad, hipertensión, cáncer, enfermedades del corazón y daño renal.
A este cambio se le conoce como transición epidemiológica. Significa que una población deja de enfermar y morir principalmente por infecciones, y empieza a hacerlo por enfermedades no transmisibles, muchas de ellas relacionadas con el estilo de vida, el envejecimiento, la alimentación, el sedentarismo, el estrés, la contaminación y la falta de prevención. En México, cerca del 80% de las muertes de todas las edades ya corresponde a este tipo de padecimientos.
El problema no es solo médico. También tiene que ver con cómo vivimos. Más comida ultraprocesada, más refresco, jornadas largas, menos actividad física, estrés constante, diagnósticos tardíos y un sistema de salud que muchas veces atiende cuando la enfermedad ya avanzó demasiado. Antes muchas amenazas entraban por un brote, por agua contaminada o por la falta de atención básica; hoy muchas entran por la rutina: lo que comemos, lo que tomamos, lo que normalizamos y lo que dejamos pasar.
La crisis es silenciosa porque no siempre explota de un día para otro. Avanza durante años hasta convertirse en diabetes, presión alta, infartos, cáncer, enfermedad renal o complicaciones que cambian la vida de familias enteras. México logró avanzar frente a varias enfermedades del pasado, pero al mismo tiempo entró en una etapa donde el estilo de vida también enferma, desgasta y mata.
La pregunta ya no es solo cómo curar a México, sino cómo cambiar una forma de vida que también lo está enfermando. Porque el nuevo enemigo no siempre está en un virus o en una bacteria; muchas veces está en la mesa, en la oficina, en el estrés, en el sedentarismo, en el consumo diario y en la falta de prevención.









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