Rubén Rocha Moya protagonizó uno de los episodios políticos más insólitos de los últimos meses en Sinaloa: regresó a la gubernatura después de 112 días de licencia y, apenas unas 34 horas después, volvió a separarse del cargo.
Su retorno no fue recibido como una señal de estabilidad. Por el contrario, generó rechazo dentro de su propio movimiento y dejó al descubierto una ruptura política con Morena y con la presidenta Claudia Sheinbaum.
Sheinbaum fue clara al referirse al regreso de Rocha. Dijo que le pareció “imprudente” y “no pertinente” y aseguró que ni siquiera había hablado con él antes de que decidiera reincorporarse al Gobierno de Sinaloa.
La reacción dentro de Morena siguió la misma línea. Gobernadores, legisladores, dirigentes y aliados del oficialismo se deslindaron de la decisión y remarcaron que el regreso había sido una determinación personal de Rocha, no una estrategia consensuada con el partido.
La presión aumentó rápidamente y Rocha terminó solicitando una nueva licencia, esta vez en un escenario político mucho más adverso que el que tenía antes de volver.
El mensaje de Sheinbaum también fue más lejos: sostuvo que la persona que sea designada como gobernador o gobernadora interina debe concluir el periodo constitucional hasta 2027.
Eso convierte la nueva licencia en algo mucho más cercano a una salida definitiva, aunque formalmente Rocha siga siendo gobernador constitucional con licencia.
Mientras tanto, Yeraldine Bonilla quedó encargada del despacho en Sinaloa, en espera de que el Congreso local defina quién asumirá de manera interina.
La sesión para elegir al relevo fue aplazada, por lo que el estado continúa sin una definición definitiva sobre quién encabezará el Gobierno durante el resto del periodo.
El episodio deja una lectura política incómoda para Rocha. Regresó a la gubernatura aparentemente convencido de que todavía tenía margen para retomar el control, pero terminó enfrentando el rechazo de su propio partido y de la Presidenta.
Rocha volvió para demostrar que todavía mandaba. Terminó exhibiendo lo contrario: regresó solo, Morena le dio la espalda y ahora el escenario apunta a que ya no volverá a ocupar el cargo.















Leave a Reply