El Gobierno de Claudia Sheinbaum analiza mecanismos para liberar o acelerar la salida de personas privadas de la libertad por delitos considerados menores, casos de robo y personas que llevan años encarceladas sin sentencia.
La propuesta forma parte de una estrategia para enfrentar la sobrepoblación penitenciaria y revisar casos en los que existen posibles abusos, retrasos judiciales o penas desproporcionadas.
El planteamiento ha abierto una discusión inmediata: ¿qué delitos serán considerados “menores”, bajo qué criterios se decidirá quién puede salir y qué garantías tendrán las víctimas frente a esas liberaciones?
El Gobierno ha señalado que no se trataría de una liberación automática ni generalizada, sino de casos revisados de manera individual y mediante mecanismos legales.
Entre los perfiles que podrían ser considerados se encuentran personas encarceladas por robos de menor cuantía, delitos no graves y quienes llevan largos periodos en prisión preventiva sin haber recibido sentencia.
Ese último punto toca uno de los problemas más serios del sistema penitenciario mexicano: miles de personas permanecen privadas de la libertad durante años sin que un juez haya determinado todavía su responsabilidad.
Sin embargo, el debate no termina en corregir abusos judiciales. También existe preocupación sobre la línea que pueda trazar el Gobierno para determinar qué conductas merecen una salida anticipada y cuáles deben seguir castigándose con prisión.
Una política mal diseñada podría terminar enfrentando dos derechos: por un lado, el de las personas privadas de la libertad a recibir un proceso justo; por el otro, el de las víctimas a obtener justicia y vivir con tranquilidad.
La saturación de las cárceles es real, pero la respuesta del Gobierno ya no pasa solamente por ampliar la infraestructura penitenciaria. La nueva apuesta también contempla revisar quién debe permanecer en prisión y quién podría salir antes.
El reto será demostrar que cualquier liberación responda a criterios jurídicos claros y no se convierta en una puerta abierta a la impunidad.















Leave a Reply