Después de años recorriendo desiertos y fosas clandestinas, la activista Ceci Flores confirmó el hallazgo de los restos de uno de sus hijos desaparecidos.
Se trata de Marco Antonio Sauceda Rocha, quien desapareció el 4 de mayo de 2019 en Sonora. La identidad fue confirmada mediante pruebas de ADN, según informó la propia activista.
Los restos fueron localizados en una zona rural cercana a Hermosillo durante una jornada de búsqueda en la que participaban integrantes del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, fundado por la propia Flores.
Durante años, Ceci Flores ha encabezado recorridos por desiertos, brechas y predios abandonados en distintos puntos del norte del país, en busca de fosas clandestinas. Su colectivo se convirtió en uno de los más visibles del movimiento de familias que buscan a personas desaparecidas en México.
Flores es considerada una de las madres buscadoras pioneras del país. Desde la desaparición de sus hijos comenzó a organizar brigadas de búsqueda ciudadana, muchas veces utilizando varillas, palas y picos para localizar restos humanos en lugares donde las autoridades no habían intervenido.
Su trabajo también ayudó a visibilizar la crisis de desapariciones que enfrenta México. De acuerdo con registros oficiales, el país acumula más de 130 mil personas desaparecidas, una cifra que ha crecido de manera constante en los últimos años.
Aunque el hallazgo representa el cierre de una de sus búsquedas personales, la lucha de Ceci Flores no termina.
La activista aún busca a otro de sus hijos, desaparecido en 2015, además de continuar participando en jornadas para localizar a otras víctimas.
Durante años repitió una frase que se volvió símbolo del movimiento de madres buscadoras en México:
“No buscamos culpables. Buscamos a nuestros hijos”.
Ahora, después de siete años, uno de ellos finalmente fue encontrado.














Leave a Reply