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Maru Campos niega pacto con Sheinbaum y acusa a Morena de utilizar la detención de César Jáuregui con fines electorales

La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, rompió el silencio sobre su relación con la presidenta Claudia Sheinbaum y rechazó haber negociado la detención de su exfiscal César Jáuregui. En una entrevista con Carlos Loret de Mola para Latinus, la mandataria panista reveló detalles de una reunión marcada por gritos, reclamos y acusaciones que ahora alimentan una confrontación política rumbo a las elecciones de 2027.

Campos aseguró que nunca existió un acuerdo para entregar a Jáuregui al Gobierno federal. Por el contrario, acusó a Sheinbaum de intentar generar la percepción de un pacto para trasladarle el costo político de la investigación y perjudicar al Partido Acción Nacional en Chihuahua. Hasta ahora, no existen pruebas públicas que acrediten ese supuesto acuerdo ni la estrategia electoral denunciada por la gobernadora.

La mandataria también relató cómo fue su encuentro privado con la presidenta, celebrado el 19 de septiembre en Ciudad Juárez. Según su versión, ambas elevaron la voz durante una conversación llena de reproches por la presencia de agentes estadounidenses en un operativo realizado en territorio chihuahuense.

El principal punto de conflicto fue la participación de agentes de la CIA en actividades de seguridad estatal sin la autorización federal correspondiente. Sheinbaum cuestionó las decisiones de las autoridades de Chihuahua, mientras Campos reclamó los señalamientos de traición a la patria que, afirmó, había recibido desde el Gobierno federal.

La controversia escaló con la detención de César Jáuregui, exfiscal general de Chihuahua, quien enfrenta una acusación federal por presunta traición a la patria relacionada con la intervención de agentes estadounidenses. La gobernadora negó haber negociado su arresto y calificó la imputación como desproporcionada y políticamente motivada.

Sin embargo, la presidenta presentó una versión distinta. Durante su conferencia del 23 de octubre, Sheinbaum aseguró que fue la propia Campos quien señaló a Jáuregui como responsable de permitir la intervención de agentes extranjeros. También afirmó que la gobernadora le habló de presuntos actos de corrupción del exfiscal y de propiedades relacionadas con casinos.

Campos rechazó posteriormente haber acusado personalmente a Jáuregui ante la presidenta. Sostuvo que el Gobierno federal ya conocía las irregularidades investigadas y que las decisiones judiciales correspondían a las autoridades competentes. Así, las versiones de ambas mandatarias mantienen diferencias sobre lo que realmente ocurrió durante su encuentro.

Pero el enfrentamiento no terminó en el caso del exfiscal. Maru Campos también llevó la disputa al terreno electoral al asegurar que Morena perderá la gubernatura de Chihuahua en 2027 y que Acción Nacional conservará el gobierno estatal.

La gobernadora lanzó además graves acusaciones contra figuras de Morena. Llamó “narco candidato” a Cruz Pérez Cuéllar y señaló a Ariadna Montiel por supuestos vínculos con el crimen organizado en la Sierra Tarahumara. No se han presentado pruebas públicas suficientes que permitan dar por acreditados estos señalamientos, por lo que deben entenderse como acusaciones de carácter político, no como hechos demostrados.

Sheinbaum rechazó las acusaciones relacionadas con Montiel y sostuvo que, si la gobernadora cuenta con elementos para respaldarlas, debe presentarlos ante las autoridades. Por su parte, Pérez Cuéllar cuestionó las declaraciones de Campos y anunció acciones legales en su contra.

La confrontación ocurre mientras Chihuahua se prepara para la disputa electoral de 2027, con el PAN buscando conservar la gubernatura y Morena intentando conquistarla. En ese escenario, el proceso judicial contra Jáuregui se ha convertido también en un tema de discusión política entre ambos partidos.

Por ahora, hay hechos confirmados y versiones enfrentadas: César Jáuregui está bajo proceso por una acusación federal, la participación de agentes estadounidenses en un operativo estatal provocó un conflicto institucional y tanto Sheinbaum como Campos reconocen que sostuvieron una reunión tensa.

Lo que sigue sin esclarecerse públicamente es el alcance de las responsabilidades de cada autoridad, quién autorizó realmente la participación de los agentes extranjeros y si existió algún acuerdo político alrededor de la detención del exfiscal.

Entre acusaciones de corrupción, supuestas traiciones y señalamientos electorales, el caso plantea una pregunta que va más allá de la disputa entre Morena y el PAN: ¿quién asumirá la responsabilidad por lo ocurrido en Chihuahua?

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