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Samuel García sustituye una obra de arte por otro símbolo naranja de su Gobierno

La imagen del Gobierno de Samuel García volvió a generar polémica en Nuevo León, luego de que la escultura “Atlas Melody” fuera retirada del exterior de la Cineteca estatal y en su lugar apareciera un tótem con la identidad visual naranja de su administración.

La pieza retirada formaba parte del entorno cultural del recinto desde años atrás, mientras que el nuevo elemento incorpora el llamado “león fosfo”, símbolo utilizado por el Gobierno estatal y asociado también con la estética de Movimiento Ciudadano.

El cambio no pasó desapercibido.

En redes sociales comenzaron a circular críticas por lo que algunos consideran una apropiación visual de espacios públicos mediante colores, logotipos y símbolos ligados al gobierno en turno.

Y no es la primera vez que ocurre.

Durante la administración de Samuel García, distintos espacios públicos, infraestructura y monumentos han recibido intervenciones en tonos naranjas o elementos relacionados con la identidad institucional del Gobierno estatal.

Ese patrón ha generado cuestionamientos sobre hasta dónde debe llegar la imagen de una administración dentro de espacios que pertenecen a toda la ciudadanía.

El problema, para sus críticos, no es únicamente utilizar el naranja como parte de una estrategia de comunicación. La controversia aumenta cuando una obra artística es retirada y su espacio termina ocupado por branding gubernamental.

Hasta ahora, no se ha presentado una explicación pública suficientemente detallada sobre por qué fue retirada “Atlas Melody”, cuál será su destino definitivo o bajo qué criterio se decidió colocar el tótem en ese punto.

La polémica abre una pregunta más amplia: ¿los espacios públicos deben conservar una identidad propia y permanente o pueden transformarse visualmente según el partido y el gobierno que se encuentren en el poder?

En Nuevo León, la discusión ya no gira únicamente alrededor de un color. Para muchos ciudadanos, se trata de determinar dónde termina la imagen institucional y dónde comienza el capricho político.

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